A lomo de palabra
por Germán Castro (gcastro@agseso.com)
Las
mejores novelas
mexicanas del siglo XX
No este, sino el domingo pasado, me topé con una sorpresa en
la prensa. El encuentro ocurrió en las páginas del Reforma,
pero no en la sección cultural, tampoco en El Ángel,
sino en el suplemento Magazzine, que normalmente ni siquiera
reviso; entre los horóscopos y una nota sobre la intentona como
actriz de la española Mónica Naranjo , José Agustín
publicó la lista de las que, de acuerdo a sus muy respetables
pistolas, son las 35 supernovelas mexicanas del Siglo XX. El listado,
que según el escritor acapulqueño no resultó tan
difícil definir, tiene un propósito editorial: la
publicación de, en el sello Nueva Imagen, del libro Antología
de la Novela Mexicana del Siglo 20. Primero el hit-parede
novelístico según Pepok-Gin y después la comentamos:.
1.
Mariano Azuela, Los de Abajo (1915).
2. Martín Luis Guzmán, La Sombra del Caudillo (1929).
3. Rodolfo Usigli, Ensayo de un Crimen (1944).
4. Agustín Yánez, Al filo del agua (1947).
5. Josefina Vicens, El libro vacío (1952).
6. Juan Rulfo, Pedro Páramo (1953).
7. Rosario Castellanos, Balún Canán (1957).
8. Sergio Galindo, El Bordo (1960).
9. Carlos Fuentes, Aura (1962).
10. Elena Garro, Los recuerdos del porvenir (1963).
11. Juan José Arreola, La Feria (1963).
12. Jorge Ibargüengoitia, Los Relámpagos de Agosto
(1963).
13. Vicente Leñero, Los Albañiles (1963).
14. Gustavo Sainz, Gazapo (1965).
15. Salvador Elizondo, Farabeuf o La Crónica de un Instante
(1965).
16. José Revueltas, El Apando (1969).
17. Rafael Bernal, El Complot Mongol (1969).
18. Elena Poniatowska, Hasta no verte Jesús mío
(1969).
19. Juan Vicente Melo, La obediencia noctura (1969).
20. Paco Ignacio Taibo II, Días de combate (1976).
21. Luis Zapata, El Vampiro de la Colonia Roma (1978).
22. Gerardo de la Torre, Muertes de Aurora (1980).
23. José Emilio Pacheco, Las batallas en el desierto (1981).
24. Jaime del Palacio, Parejas (1981).
25. Juan García Ponce, Crónica de la Intervención
(1981).
26. María Luisa Puga, Pánico o Peligro (1983).
27. Sergio Pitol, El Desfile del Amor (1983).
28. Ángeles Mastreta, Arráncame la vida (1985).
29. Héctor Manjarez, Pasaban en silencio nuestros dioses
(1986).
30. Fernando del Paso, Memorias del Imperio (1987).
31. Laura Esquivel, Como agua para chocolate (1989).
32. Enrique Serna, Uno soñaba que era rey (1989).
33. Carlos Montemayor, Guerra en el Paraíso (1991).
34. Juan Villoro, El Disparo de Argón (1991).
35. Luis Humberto Crosthwaite, El Gran Preténder (1993).
Como
siempre ocurre con este tipo de ejercicios, el resultado es por naturaleza
discutible. ¿Por qué tal título y no aquel otro?
¿Por qué, como al parecer fue, se limitó a una
obra la producción de cada autor? Todas estas preguntas se despejan
de un plumazo: José Agustín conformó su lista y
cada quien puede hacer lo propia.
En general, me parece acertada la lista que propone José Agustín;
apenas marcaría algunos desacuerdos importantes, e inicio con
las omisiones:
a) Es indudable que Carlos Fuentes tiene una presencia protagónica
en la novelística del siglo XX, y no sólo a nivel nacional,
no sólo en el contexto hispanoparlante. Más todavía,
Fuentes es una de los tres narradores más importantes de la literatura
contemporánea. Y claro, también creo que Aura es
una obra destacadísima, sin embargo, no se trata ni de cerca
de un libro definitorio, como en cambio sí lo es La región
más transparente (1958), la cual sin duda debería
aparecer en el listado. Y si al integrar la relación de las mejores
novelas mexicanas del siglo pasado no se limitara a un título
la participación por escritor, entonces habría que considerar
al menos un título más de Carlos Fuentes: Terra Nostra
(1975), un novelón que poca gente ha leído, peor para
ellos
b) A diferencia de Carlos Fuentes, Fernando del Paso ha escrito pocas
novelas, cuatro apenas: José Trigo (1966), Palinuro
de México (1977), Noticias del Imperio (1987) y Linda
67: historia de un crimen (1995). Agustín incorpora a su
lista el bestseller de Del Paso, su hitazo editorial, Noticias
del Imperio, una gran novela indiscutiblemente, pero no la mejor.
Palinuro de México no puede faltar en la lista, ya no
digamos de las 35 mejores, ¡de las 5 mejores! (y claro, de nuevo:
si no se limita a una obra por autor, habría que inscribir tanto
a Palinuro de México como a Noticias del Imperio).
c) Hay una omisión que se entiende perfectamente e incluso se
justifica: José Agustín incluye Gazapo (1965) de
Gustavo Sainz, y deja fuera dos novelas suyas que mejor representan
el surgimiento de la literatura de la onda: La Tumba (1964),
de menor vuelos que Gazapo pero anterior, y De Perfil
(1966), novela que sin duda terminó por definir el movimiento
ondero y sus alcances.
d) En el caso de Días de combate (1976), si bien es la
novela con la que Paco Ignacio Taibo II revive el género de la
novela policíaca en México inaugurado en nuestro
país por Rafael Bernal con otra novela justamente considerada,
El Complot Mongol (1969), no es en lo absoluto su mejor
obra, antes habría que señalar al menos dos: Sombra
de la Sombra (1986) y Cuatro manos: four hands (1991).
Continuará