A lomo de palabra
por Germán Castro (gcastro@agseso.com)
El
hombre duplicado
Ya salió a la venta la nueva novela del portugués José
Saramago; Alfaguara publica El hombre duplicado y aunque
todavía no la he visto por ningún lado en Aguascalientes
en la pasada edición de la FIL todavía no se había
lanzado al mercado el libro, ya puede conseguirse vía internet.
No la he leído, así que me limito a transcribir el texto
con el cual la editorial promueve la obra: ¿Qué
sucede cuando Tertuliano Máximo Afonso descubre a sus treinta
y ocho años, en una corta secuencia de una película, la
existencia de un pequeño personaje idéntico a él
y con quien no le une ningún vínculo de sangre? Ése
es el interrogante que Saramago, explorando de nuevo las profundidades
del alma, plantea en El hombre duplicado. ¿En qué
consiste la identidad? ¿Qué nos define como personas individuales
y únicas? ¿Podríamos intercambiarnos con nuestro
doble sin que nuestros allegados lo percibiesen? Una novela que se lee
con la avidez de un relato de intriga pero nos sumerge en las cuestiones
esenciales de la vida. El protagonista de esta novela emprenderá
la búsqueda de su duplicado y no cejara hasta dar con él.
Cuadernos de
Lanzarote II
Y continuando con Saramago, vale recordar que a finales del año
pasado, también bajo el sello de Anagrama, apareció el
segundo volumen de los diarios de don José, Cuadernos de
Lanzarote II.
Carlos Fuentes amenaza
El mejor narrador que ha dado este país amenaza: escribe una
novela que al parecer se titulará La silla del águila.
De acuerdo al propio Fuentes,
es una novela política
que se ubica en México en 2020. El presidente muere y como no
hay vicepresidente, el país se sume en la confusión,
así resume Carlos Fuentes una nueva obra que dice estar escribiendo
inspirado en un diálogo con el ex presidente estadounidense Bill
Clinton
A esperar
; en entrevista dijo que la terminaría
este año.
Casi 20 años después
Cuarteta de locos apasionados por el dominó y la justicia: el
periodista Pioquinto Manterola, el chino Tomás Wong, el licenciado
Verdugo y el poeta Fermín Valencia
, ¿los recuerdas?
Se trata de los protagonistas de una de las mejores novelas de Paco
Ignacio Taibo II por cierto, felicidades, que el 11 de enero es
su cumpleaños, Sombra de la sombra (México,
1986). Siguiendo el ejemplo de Alejandro Dumas, casi veinte años
después Paco escribe la continuación de aquella novela
negra, y desde finales del 2001 comenzó a circular la primera
edición de Retornamos como sombras (México,
2001. Editorial Joaquín Motriz, colección Narradores Contemporáneos).
Quienes hayan leído Sombra de la sombra y
quienes no ya se tardaron, recordaran que los aconteceres que
se narran ocurren en el México recién parido por la Revolución
Mexicana, allá por 1922. En la nueva novela, Taibo II ubica las
acciones dos décadas más tarde: estamos en el país
del milagro, del crecimiento descocado en medio de un mundo en guerra:
México, 1941. Los cuatro personajes que en Sombra de la
sombra andaban por los cuarenta años, aparecen ahora
luchando con el cinismo y la dignidad con que la vejez premia a los
inteligentes: toparás con alguno que disfrace la lucidez de demencia
senil; con quien siga batallando en la guerra de los sexos; con quien,
sexagenario, siga buscando en los otros averiguar quién diablos
es; con quien, al borde de la muerte, continúe con los ánimos
suficientes para no dejar de encabronarse ante la pinche injusticia
Claro, la oxidación hace valer sus argumentos: habrá a
quien le falte algún miembro del cuerpo, no faltará en
cambio el que olvide con facilidad y, salvo el chino Tomás Wong,
correr tras los maleantes es un despliegue físico que ya ninguno
de ellos puede permitirse. Poco más de quinientas páginas
le fueron suficientes al buen Paco Ignacio para dar cita al beodo Ernest
Hemingway de lado de los buenos, but of course, al
prototipo del funcionario corrupto de altos vuelos, Miguel Alemán;
a un atado de espías nazis con muy malas intenciones; a un comando
guerrillero de infantes chiapanecos; y sigue
No digo más,
éntrenle a la novela; apenas me animo a decir que se trata de
la obra de un escritor maduro, a la que las miles de sus varios bestsellers
no le han torcido su vena literaria. Misterio, humor, reflexión;
novelón que integra con pericia géneros, tiempos, personajes
reales y ficticios
En suma, recomiendo su lectura: Retornamos
como sombras.